miércoles, 18 de mayo de 2011

Mi visita al fin del mundo

De Santiago, tomé un vuelo que hizo una escala larguísima en Puerto Montt, no me imagino que estaban haciendo los señores de Lanchile casi dos horas estacionados ahí y nosotros dentro del avión sin nada que hacer, ni siquiera una copa de vino, solo agua simple en vaso desechable, lo que era un trayecto de 4 hrs, se convirtió en un martirio de casi 7 hrs. Al final si hubo una recompensa pues llegamos a Punta Arenas demasiado tarde para embarcarnos así que pasamos el resto del día en la Ciudad, fundada por Magallanes es un lugar muy intenso, lo que fue una verdadera recompensa fue el poder aprovechar el DutyFree, todo sin impuestos (excepto el hospedaje), yo compre un perfume más barato que en Miami y un pequeño regalo para mi Jefe que me permitió salir de vacaciones tanto tiempo, y eso que solo llevaba trabajando (oficialmente) 7 días.

Estando ahí por unas horas olvide que tan al sur del mundo estaba, el frio combinado con el aire y las construcciones, las tiendas, los monumentos (como el del hermano de Magallanes) lo hace parecer que estuviera al norte de Europa, pero el buen trato y la cortesìa, la limpieza de la ciudad me hicieron convertirme en un fanàtico de Chile.

Embarcar siempre es toda una experiencia, fue un barco muy alto que no tendría más de 200 pasajeros y como unos 30 de tripulación, había que llegar con tiempo para poder documentar ya que se tiene que registrar el pasaporte y tuvimos que hacer varios tramites, ya adentro me indicaron nuestra habitación y luego bajamos al comedor para que nos asignarán mesa y a eso de las 21:00 hrs el capitán ofreció un coctel de bienvenida, música tradicional chilena amenizo la cena y nos dieron una plática donde nos explicaron los protocolos de seguridad, nos enseñaron a usar los chalecos salvavidas y nos dieron una muy buena explicación de los trayectos que haríamos al igual que las advertencias de los problemas que pueden sucitarse durante el viaje.

Cada vez que pasaba algo éramos avisados por el personal del barco para que no nos perdieramos ningun momento especial, por ejemplo cuando cruzamos del Pacífico al Atlántico por el estrecho de Magañales hubo hasta una pequeña ceremonia de cambio de banderas náuticas, éste tipo de cosas poco a poco iban subiendo el ánimo de todos los pasajeros, y nos convirtieron de un grupo de turistas a un grupo de exploradores (sentì que estaba descubiendo el mundo), en las noches después de la cena había un pequeño espectáculo diferente de baile o música. Antes de salir de viaje Al Fin del Mundo un buen amigo me recomendó algo: ir frecuentemente al puente del barco y pedir que el contramaestre me indicara en las cartas de navegación en que lugar precisamente nos encontrábamos, además cuando el cielo es claro muchos miembros de la tripulación pueden dirigir al turista para ver las estrellas como la Cruz del Sur, excelente sugerencia.

Al siguiente día nos bajaron en unas pequeñas lanchas de motor para hacer senderismo y ver de lejos los glaciares, muchos se quedaron solo a pajarear, pero yo si fui a dar mi vuelta con un grupo como de 8 personas, ahí se pueden casi tocar a los leones marinos y lo que más me fascino fueron los diques hechos por los castores, fácil vi como 30 pequeñas presas y como dos de gran tamaño y si alcance a acercarme a ver un nido, pero puse muy nervioso a mi guía que no entendía mi fascinación por los castorcitos, que son un problema por que sus diques inundan el bosque y van acabando con mucha vegetación, la población de castores a aumentado mucho, lo único que si pude agarrar es una varita (que todavía conservo) que había sido mordida por un castor.

El siguiente desembarco fue el Tucker donde ví por primera vez a los pingüinitos, tan simpáticos, bueno todavía me sorprende. Una vista con binoculares del Faro Forward (la construcción más al sur del continente, a lo largo del viaje estuvieron mencionando tantas veces sobre el sur, que termine algo confundido). El día siguiente estuvimos viendo glaciares, muchoschisimos, y nos acercaban lo más posible que podía el barco, inclusive en una ocasión nos acercaron con las lanchas de motor, cuando llegamos fue increíble que el clima cambiara (como si cada glaciar llevara su propio clima) e inclusive nevó sobre las lanchitas. Al siguiente día desembarcamos nuevamente y subimos una pequeña montaña y pudimos ver el paisaje rodeado de glaciares, después fuimos a Puerto Williams que es la última ciudad chilena, es un buen lugar, muy interesante, con mucha historia, en la siguiente noche pasamos a Argentina llegando a Ushuaia, que fuè fundada con la interciòn de que fuera una ciudad cárcel, fuimos a visitar el antiguo presidio e hicimos una visita al bosque, unos lugares hermosos, pero con mucho lodo, demasiado. De ahí comenzamos el regreso a Punta Arenas y pasamos nuevamente por Puerto Williams, inmediatamente despuès seguimos una ruta diferente para el regreso y visitamos muchos glaciares con formas muy caprichosas, cada uno tiene el nombre de un paìs..

Lo que más me gusto (después de los Castores) fue llegar a la Isla Magdalena, que a simple vista no tenía nada fuera de lo común, hasta estar tan cerca para que me diera cuenta que estaba literalmente tapizada de pingüinos, hay un faro y varios lugares para sentarse y vivir esa maravilla con mucha calma pero poca tranquilidad, el ruido que producen los pingûinos, su revoloteo y el aire zumbando los oidos me hubieran hecho sucumbir, pero era todo tan maravilloso que me envolvio completamente.

Finalmente regresamos a Punta Arenas y a Santiago en un vuelo sin contratiempos.

viernes, 25 de marzo de 2011

Echando bar en Tokio

Trader Vic´s

La experiencia comenzó con el sensei de los viajes: mi amigo Mario Arreola, había que cenar en Tokio después de un viaje de más de un día desde el sur de Japón y se tenía que hacer con estilo.

Me dijo que cenaríamos con mucho estilo en un lugar que le gustaba mucho cuando vivió en Japón, y que me dejara llevar, por un momento pensé en una cena tradicional japonesa pero no fue así. Nos dirigimos en taxi (ahí comenzó el lujo) al hotel New Otani, al llegar al lobby bajamos al sótano y comenzó la aventura, se trataba de uno de los restaurantes/bar Trader Vic´s de cocina polinesia y hawaiana, todo el lugar esta decorado como si estuviéramos en una de las islas que rodean a Papeete en la Polinesia Francesa, había esculturas de madera, plantas naturales, los muros y el techo perfectamente decorados como si fuera una palapa, inclusive con unos catamarán tradicionales, música y un servicio excelente desde la llegada hasta la salida. La degustación culinaria comenzó con una sopa servida en una gigante concha de caracol, trozos de cerdo, pollo y camarones en salsas de papaya, palmitos y cocidos en hojas de plátano y además estuvimos bebiendo un delicioso coctel Tiki-tiki que nos sirvieron en una jarra que tenía banderitas y era delicioso. Llego un momento que el ambiente me hizo olvidar todo el viaje en Asia y me sentí en otro mundo.

Trader Vic´s es una marca con restaurantes en las más impresionantes localidades, inicio en 1934 en Oakland, su restaurante más sofisticados están en los Emiratos Árabes Unidos.

lunes, 14 de marzo de 2011

N.Y. de a pobre para Tisca


{yo en N.Y. con la cara de compunjido

El Tisca se me fue a Nueva York de a pobre, así que aquí unas ideas para confeccionar su aventura… espero le

alcance el tiempo para darle una leída y si no, pues ojala lo use para el siguiente viaje a la - Gran Manzana –

Primero lo de a grapa:

1) Consigue Internet gratis, en la biblioteca de New York, la que tiene en la entrada un par de leones, iconos de las películas y las caricaturas, se puede usar el INTERNET gratuito durante media hora, a veces hay fila, pero siempre se llega el turno, es tan rápida la velocidad de conexión que con media hora se puede bajar todo el correo, hacer reservaciones y hasta hablar por skype. Además que estar a la biblioteca es de por sí una atracción gratuita y genial, esa si es una biblioteca.

2) Visita a Bolsa de Valores de Wall Street, se puede entrar y desde unos ventanales se puede ver en total funcionamiento al piso, se puede escuchar en un auricular la explicación de todo (disponible en varios idiomas), y lo mejor de todo, sin costo alguno.

Cerca de ahí esta el Federal Hall que se puede entrar de a gratis, ahí juro como presidente George Washington, muy interesante, en serio nada histórico muy patriota el asunto.

3) Para ver la Estatua de la Libertad lo mejor es tomar el Staten Island Ferry que es GRATUITO y pasa frente a la atracción sin pagar un quinto (sitúate hacia el norte del bote para la mejor vista) y convivir brevemente con las personas que día con día atraviesan de Manhatan a Staten Island.

4) El MoMa abre los viernes de 4 a 8 completamente gratis, llega y entra, así de sencillo.

5) La tienda de Lego, ya en la noche, muy tarde, los adultos pueden fabricar piezas con la conducción de un experto, en media hora puedes hacer un avión o una nave de ensueño (y te ofrecen comprar el paquete para armar volviéndote socio por medio de una inscripción) pero jugar con las piezas, miles de ellas es gratis.

6) El Zoológico de Bronx abre gratis los miércoles.

7) El lugar perfecto para caminar y ver construcciones de la fundación de N.Y hechate un vistazo a Clinton Castle y además hay una buena vista de la Estatua de la Libertad.

8) Estimado Tisca te aclaro que ésto no pude hacer por no llegar a tiempo pero mi intención fue tomar una clase de salsa (completamente gratis, de a calis) en SoHo en SOBS la escuela más famosa de baile en New York (debido a la película), dicen que es los viernes a las 19:00 hrs.

9)La catedral de San Juan el Divino ( hasta la 112 y Amsterdam Avenue) es gigantesquisisima, su patio es genial con una fuente increíble y adentro hay un vitral sobre la computación. No dejes de visitarla.

10) Toma ejemplares gratuitos de periodicos en los diferentes barrios, por ejemplo un periodico en Chino o en Bengalí, ahhh de regreso te ahorras un año de papel de envoltura (además de ser genial)

Ahora las cosas casi gratis

11) Los Claustros del Met, esta lejísimos pero se puede llegar en metro o en autobús, ahí la cooperación es voluntaria, y abren a las 9:30 a.m. con el mismo botón de entrada, a eso de las 2 de la tarde se puede entrar al Met de Central Park , entre el traslado de los Claustros al Central Park se puede comer, así que se redondea un día completo de museos.

12) Los WALKING TOURS, hay unos que son geniales, te enseñan el primer cuadro de la ciudad entrando a tiendas de comida y todos te dan degustaciones gratuitas, desde comida orgánica hasta delicatesen de importación, lo genial es que solo debes darle una propina al guía en algunas tiendas te dan cupones de descuento para que vengas a comprar, duran de tres a cuatro horas. Existen varias empresas que lo hacen y son patrocinados por las asociaciones de tiendas (como la asociación de tiendas naturistas de New York) los más conocidos son los Big Appel Greeter (sobre todo en el verano), pero hay varios grupos, sobretodo cuando no hay muchos turistas y las tiendas quieren hacerse promoción aparecen los mejores tours a pie.

13) EL NEW YORK PASS es una tarjetita con chip genial, la compras por unos cuantos dólares, y te da acceso a muchísimas atracciones de NewYork gratuitas, desde ensayos en de los musicales de broadway, recitales, coctailes de bienvenida y algún fashion runway, descuentos en las atracciones clásicas y algunos museos como el de cera (ahhh, no confundir con el City Pass o con el All Fun New York y con otras), la guía electrónica te permite ver los horarios de los conciertos gratuitos de Central Park

14) En Macys de repente hay una oferta que muchos descartan, compras una batería de cocina o una buena olla y te regalan una clase de cocina de una hora y media, es lo mejor de lo mejor, por que convives con NewYorquinos, cenas gratis, aprendes a cocinar y llevas un buen regalo a casa.

15) El McDonalds de Wall Street, bueno en realidad se encuentra en 160 Broadway frente a la Zona 0 , hay muchos mitos sobre éste lugar, sobre que si es el MacDonalds más exclusivo del mundo, lo cierto es que yo he estado ahí en tres ocasiones, una de ellas, en el 2000 efectivamente a las 12 horas en punto comenzó un concierto de piano y violín y poco antes se sentaron hordas de personas en trajes y con teléfonos celulares que se veía claramente venían de sus trabajos en los Brokers de los bancos de Wall Street, también a las 12:00 comenzó a funcionar una cinta que le daba vuelta a todo el restaurante (de esas de lets y que van moviéndose) que replicaba los movimientos de las acciones en la bosa y todos anotaban, se reían o se ponían tristes, un poco más de media hora después, todo termino, se acabo el concierto, se fueron los brokers y se apago la cinta. Mi artículo en Hamburcronicas

16) Las academias de música de New York como la de Brooklyn, los viernes o los sábados dan conciertos gratuitos de las promesas del jazz y de otros géneros, estos jóvenes muestran lo mejor de sus repertorios para comenzar a hacerse conocidos y escuchar la reacción de un fiero auditorio, solo hay que comprar café o una copa de vino.

17) Los jueves en el barrio italiano puedes encontrar muchísimos bares (que parecían hace veinte años lugares de mala muerte) que te regalan comida en la compra de una pinta de cerveza ¿Qué tal? Una copia de las cantinas mexicanas, una rebanada de pizza o bien un hotcho de lujo. Esta modalidad se extendió a Brooklyn y a otros barrios.


via yfrog
Éste es el Tisca en N.Y. yo creo que esta perdido y que necesita peinarse.

P.D. Tisca ayudame a completar mi lista de N.Y. de a pobre. ¿si?

lunes, 10 de enero de 2011

Mis recomendaciones en Paris para el Orejas

Hace un par de años que mi amiga Bisbis iba a Paris con su novio “el orejas” (bueno así le digo yo) me pidió que le hiciera una lista de mis lugares favoritos “fuera de lo común”, aquí les copio mis recomendaciones para "el orejas"

Le Bar Américain
¿Por qué? Esta dentro de Le Ciel de Paris en la Torre de Montparnasse, por que con solo 15 euros bebo una copa de champagne y veo una imagen de Paris de 360 grados a 200 metros de Altura.

Parc Monceau
¿Por qué? Ya que como fue construido por un masón esta lleno de símbolos que solo se pueden descifrar con una guía de mano, inclusive hay una pirámide enigmática.

Museo Cluny
¿Por qué? Es un rápido recorrido por la edad media, contiene fabulosos tesoros, antes era un hotel y esa combinación me gusta mucho, su arquitectura medieval fantástica es el perfecto marco para hacer cosas extrañas como vestirte de vampiro.

Castillo de Vincennes
¿Por qué? Alrededor tiene una fosa como el de los cuentos y solo se puede pasar por el puente, esta a las afueras de Paris rodeado un parque, se puede llegar en metro, lo construyo Carlos V, tiene su torre, capilla y calabozos.

Place du Mexico
¿Por qué? Por su nombre, además se puede ver La Torre Eiffel como saliendo de la tierra, hay un restaurante de comida mexicana y un bar que se llama La Mexique. Además se puede admirar uno distrito de la ciudad de departamentos muy elegantes.

Cementerio de Montparnass
¿Por qué? Ahí están las tumbas de Oscar Wilde, Porfirio Díaz, Edith Piaf, Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir y Jim Morrison. En el verano venden en la entrada un mapa para encontrar a los famosos, la tumba que más me gusta es la de Serge Gainsbourg donde es casi forzoso dejar un boleto del metro por eso de los pequeños agujeros de su canción “Le Poinçonneur des Lilas”.

De Grenelle y la Estatua de la Libertad
¿Por qué? Es un excelente recorrido entre la Torre Eiffel y Radio France, además salió ésta Estatua de la Libertad sale en la película “National Treasure: Book of Secrets” y también me gusta por los buenos recuerdos que me trae. Le dicen la isla de los cisnes pero no hay ni uno, es más he buscado como loco fotos o pinturas y ni en una salen cisnes.

Los botaderos de “Monoprix”
¿Por qué? Es una tienda de nacos, pero en los botaderos me encontrado desde unas bermudas de un euro en pleno invierno como unos arreglos navideños en pleno verano y una Mona Lista -1 a 1- con todo y marco.

El Cimetière des Chiens
¿Por qué? Es el único cementerio de mascotas que he visitado, es elegante, simpatiquísimo y hay una tumba de un león.

Petit Grec
¿Por qué? Son las mejores crepas de TODO Paris, están en el barrio latino, mis favoritas las Foie grass. Y en la larga cola seguro me encuentro con alguien interesante.

La catacumbas
¿Por qué? Esta prohibido entrar, con una lana a unos tipos en la azotea de Halles, me llevabarón a conocerlas, miles de huesos humanos apilados desde el siglo XVIII. Dicen que ahora ya hay visitas a una parte de éstas y que hasta luz eléctrica les pusieron. De todas maneras es impactante esa experiencia. Aprovechando recomiendo la a azotea de Halles, ahí hay un espejo muy grande, y por las tardes veras aprendices de payasos y malabaristas, están pracicando para entrar a la universidad del payaso.

Calle Montorgueil
¿Por qué? Los domingos por la mañana es un mercado de comida, ahí comí escargots (cuidado por que la mayoría de las conchas son reutilizadas y a veces no las lavan bien), Canard à l'Orange y otras delicias de las cocinas francesas como unas pizzetas de Nancy.

Ver una película en francés en La Cinémathèque française
¿Por que? Es una experiencia única, muy “sofisticada”, hay un museo del cine, su nueva ubicación lo hacer medio retirado pero hay muchos cines, en el Pariscope (un revista guía con la cartelera y la ubicación de los cines) se puede encontrar algo del cine francés independiente.